Cada día recibirás una idea, un audio y una pequeña acción para dejar de poner tu valor en manos ajenas, atravesar lo que sueles evitar y reunir pruebas de que puedes cumplir contigo.

Cuando no responde. Cuando tienes que decir no. Cuando tu cabeza se acelera. Cuando prometes que mañana empiezas y, otra vez, te dejas para después. Ahí no necesitas una frase: necesitas una práctica pequeña que puedas cumplir.